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NOVEDADES En espera de la llamada de algún club con el que ponga punto final a su carrera futbolística, el “Mono” ha entrado con fuerza en dos programas de radio en España en los que habla de sus grandes pasiones, el rock y el fútbol. “Quiero jugar seis meses en algún equipo español y después despedirme con un partido homenaje en el campo de River Plate, un sueño que llevo acariciando desde hace ocho años”, explica en esta entrevista. Criado futbolísticamente en Ferrocarril Oeste y más tarde en River Plate, Germán Burgos ha dado mucho de que hablar en la selección albiceleste y en el Mallorca y Atlético de Madrid de España. Ha tocado con su banda a los presos, se le ha visto en compañía de obreros y es finalmente el símbolo de una persona comprometida con la música y el deporte. Se llama Germán Adrián Ramón Burgos (Mar de Plata, Argentina, 1969), pero todos le conocen como el “Mono”. -- Usted representa de alguna manera lo que muchos jóvenes quieren llegar a ser, una estrella del fútbol y al mismo tiempo del rock, ¿cómo se ve en estos dos papeles? Pude haber sido profesor de inglés y eso es algo que me gustaría concluir. Además, tengo familia italiana, como buen argentino, así que mi abuela me hablaba en italiano cuando era chico, y la verdad es que también me gustaría aprender bien ese idioma. Es importante para mi seguir los estudios, la cosa es que no soporto los ordenadores, no me gustan, y no me interesa nada de internet. -- ¿Aparte de los idiomas le gustaría estudiar otra cosa? -- ¿Ahora que está a punto de culminar su carrera futbolística se imagina en algún otro oficio? -- Si tuviera que ser repartidor de pizzas no me importaría, no tendría ningún problema. Pero ahora estoy en la radio, y la verdad es que me gusta mucho, ya lo hice antes en Argentina y ahora me pueden oír en Radio Nacional de España en el programa de Olga Viza “El Tranvía”, y en Punto Radio en donde llevo la sección “Mono de fútbol”. Me gusta esa invisibilidad que tiene uno al hablar por el micrófono. También me han salido ofertas para trabajar en la tele, pero eso está aún por concretarse. -- Dicen que a usted le encanta la sonrisa de los niños pero cuando lo ven los hace llorar, ¿por qué? -- Le operaron de un tumor y usted lo achacó al tabaco, sin embargo ha vuelto a fumar, ¿cómo se explica eso en un deportista? -- Existe el estereotipo de que el rock es para la mala vida y el fútbol para la vida sana, ¿cómo ha conjugado esos dos estilos de vivir? |
| Burgos en su faceta como arquero con la camiseta del Atlético de Madrid (derecha), en un lance ante el uruguayo Pandiani (Deportivo de La Coruña). |
“SI NO ENTREGAS NADA, NO TE RECONOCEN NADA”
-- Ahora que ha dejado de ser portero del Atlético de Madrid, ¿qué le dice la gente por la calle?
-- La gente me da las gracias por haber hecho bien mi papel. La gente no es tonta y si no entregas nada, tampoco te reconocen nada. He dado el mil por mil y la gente ha sabido verlo. Yo también les agradezco eso.
-- ¿Está siguiendo algún tipo de dieta?
-- Ahora mismo no, pero cuando jugaba sí.
-- ¿Cuál?
-- La del zoológico... comer como un animal (risas), ahora corro todos los días unos 57 minutos sin parar. Me apunté a un gimnasio y estoy recuperándome. Después de la operación engordé quince kilos y me costó un gran esfuerzo perderlos, ahora estoy entre cinco y seis kilos demás.
-- ¿Qué supone ser portero para un equipo de fútbol?
- El portero es la cabeza del equipo, aunque en Latinoamérica somos algo más. Chilavert fue el corazón del equipo y yo dejé el alma.
-- ¿Cuál diría que es el espíritu de los jugadores latinoamericanos?.
-- Nosotros tenemos un espíritu luchador, combativo, somos enérgicos y peleamos de muchas formas, guerreros de la calle como el tango y el rock. Tenemos ese espíritu callejero que no olvida quién eres cuando llegas lejos y las cosas van bien, y que cuando van mal te mantienes en la lucha.
-- ¿Qué desearías para el final de tu carrera?
-- Quiero jugar seis meses en algún equipo español y después hacer el partido homenaje en el River Plate, es un sueño que llevo acariciando desde hace ocho años. Quiero que ese día la gente no me despida al estilo clásico, con tanta lagrimita, sino poner un escenario y que haya rock mientras dure el partido. Que sea como una barbacoa, que haya comida, mujeres, niños gritando, porque la verdad es que las despedidas por lo general son aburridas y yo lo que quiero es una gran fiesta.